
Sumario: En un debate celebrado hoy en la Eurocámara sobre la declaración de independencia de Kosovo del pasado domingo, la mayoría de los oradores coincidieron en que se trata de un caso único, que no debe sentar precedente. Además, pidieron a las autoridades kosovares que asuman sus responsabilidades con cautela y respeten los derechos de las minorías.
El ministro esloveno de Asuntos Exteriores, Rupel DIMITRIJ, habló en nombre de la presidencia de turno de la UE y dijo que se necesita a Serbia, y viceversa. Además, señaló que "aunque se agoten las negociaciones, nunca se agota el diálogo".
En el Consejo, siempre se defendió que debía considerarse la situación específica de Kosovo. En el fondo, dijo, "esperábamos una actuación, que la UE iba a reconocer como Estado a Kosovo, pero la UE no es un Estado y lo único que pudo hacer fue constatar la minoría serbia en Kosovo". Dimitrij señaló que la UE estimulará las medidas económicas necesarias para hacer frente a la nueva situación.
El comisario europeo de Ampliación, Olli REHN, destacó por su parte la "excelente cooperación con los Balcanes occidentales". En un clima de dignidad, Kosovo declaró su independencia el domingo 17 de febrero y la CE ante este hecho considera que se tienen que respetar los derechos de los serbios en Kosovo, comentó
El comisario finlandés añadió que varios Estados han reconocido ya a Kosovo y "espero que el resto lo vayan haciendo también, pero a su ritmo". La CE apoyará la construcción institucional de Kosovo y su desarrollo político mediante medidas que presentará el próximo lunes, anunció Rehn.
Grupos políticos
La diputada alemana, Doris PACK (PPE-DE), habló de la inviabilidad de la independencia de Kosovo, pero señaló que la declaración de independencia "es la única forma posible de salir del atolladero, aunque nos creamos problemas que sabemos que serán muy difícil de resolver". Además, destacó que esta situación "no constituye en absoluto un ataque a Serbia".
Abogó por una plena aplicación del Plan Ahtisaari, garantizando el Estado de Derecho y el respeto de los derechos de las minorías. A continuación, se refirió al vencedor del premio Sájarov a la libertad de conciencia, Ibrahim Rugova, y concluyó que la situación de Kosovo "no es un precedente, es un caso sui generis".
Jan WIERSMA (PSE) dijo que no hay motivo para festejar la independencia de Kosovo porque "haremos frente a una situación muy difícil". También dijo que "lo que ha sucedido era inevitable" e hizo hincapié en la responsabilidad que la UE tiene en la estabilidad región. Asimismo, declaró que "apoyamos la misión europea y hacemos un llamamiento a las autoridades kosovares para que garanticen la aplicación del plan Ahtisaari".
También habló de la necesidad de "evitar que Serbia se aísle en esta situación" y abogó por "dar una perspectiva europea a Serbia, dando más posibilidades a la población más joven de Kosovo, que tiene que tener oportunidades en la UE".
Annemie NEYTS-UYTTEBROECK (ALDE, Bélgica) hizo referencia a la intervención del ministro de Asuntos Exteriores serbio ante la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, en la que "sólo presentó la posición de Serbia y no tuvo en cuenta las otras". Recordó los 3.000 millones de euros que la UE ha invertido en Kosovo hasta la fecha y dijo que sería necesario más.
Además, expresó su deseo de que los ciudadanos de la región puedan disfrutar en poco tiempo de unas "relaciones normales con sus vecinos".
Konrad SZYMANSKI (UEN, Polonia) dijo que Serbia tiene que tener muy claro que no hay vuelta atrás, que no se puede volver a los 90. La Unión Europea debería apoyar más que nunca a las instituciones kosovares. Señaló que la independencia de Kosovo implica la posibilidad de que surja un conflicto étnico, pero no se pueden repetir los errores del pasado.
LAGENDIJK (Verdes/ALE, Países Bajos) subrayó que lo que ha sucedido era inevitable, una consecuencia irrevocable de lo que sucedió en 1999 cuando decenas de miles de kosovares fueron asesinados en presencia de la ONU. Afirmó además que "hemos visto el enfado de Serbia" y subrayó que se puede comprender, puesto que no es violento.
"Después de la euforia inicial los kosovares deben asumir sus propias responsabilidades y establecer buenas relaciones con las minorías, "no sólo sobre el papel". Finalmente, reconoció que "el futuro de Kosovo está ligado a la UE".
Francis WURTZ (GUE/NGL, Francia) dijo que el que haya un gran número de Estados que reconozcan la independencia de Kosovo "resta credibilidad internacional", ya que "se alimentarán los nacionalismos en vez de paliar sus causas".
Concluyó que "ahora tenemos un nuevo protectorado, sin que se haya hecho un análisis del protectorado que concluye".
Bastian BELDER (IND/DEM, Países Bajos) destacó que las mafias albanesas y serbias han cooperado durante años. "Esperemos que con la misión de la UE en Kosovo se de cabida a otras formas de cooperación".
Slavi BINEV (NI, Bulgaria) se opuso a la independencia de Kosovo, ya que "sienta un precedente inadmisible". También habló de las limpiezas étnicas cometidas por los albaneses, "que han destruido miles de iglesias ortodoxas ante los ojos de la OTAN y la UE". Se mostró "en contra de un nuevo Estado musulmán, que será otro lugar donde florezcan los traficantes de Kosovo".
Diputados españoles
José Ignacio SALAFRANCA (PPE-DE) se mostró insatisfecho porque "en vez de buscar una solución a 27 Estados, se ha remitido la decisión a los Estados miembros". "No deja de ser una decepción que cada vez que haya que tomar una decisión importante no seamos capaces de hablar con una sola voz", señaló. Añadió que "el PE aprobó el plan Ahtisaari pero no como cheque en blanco". Además, dejó claro que la independencia de Kosovo "es un caso sui generis" y aseguró que "o la UE aprende que la
fragmentación es una debilidad, o seguiremos siendo la comunidad más próspera del tercer mundo en el siglo XXI".
Manuel MEDINA ORTEGA (PSE), abogó por respetar firmemente la resolución 1244 y señaló que la declaración de independencia de Kosovo constituye una "violación del derecho internacional y de los compromisos acordados por la UE".
Francisco MILLÁN MON (PPE-DE) declaró que lamenta la declaración unilateral de independencia de Kosovo, puesto que "no es una buena noticia para Europa". "También ha fracasado la Unión Europea, que no ha conseguido en su vecindad una solución conforme al Derecho Internacional. Europa debe significar unión, no separación; acuerdo, no unilateralismo; el derecho, no el hecho; integración, no división étnica", señaló.
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