
Sumario: 12 de abril de 2002: Intervención de la Unión Europea, pronunciada por El Excmo. Sr. D. José Antonio De Yturriaga Barberán, Embajador en Misión Especial para el Derecho del Mar, en nombre de la Unión Europea. Colaboración y Coordinación en Relación con los Asuntos Oceánicos (Nueva York)
Sr. Co-Presidente,
Tengo el honor de hablar en nombre de la Unión Europea sobre la colaboración y coordinación en relación con los asuntos oceánicos.
Los países asociados a la Unión Europea Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia, así como los países asociados Chipre y Malta, suscriben esta intervención.
En la resolución de la Asamblea General 56/12 del pasado año, los Estados miembros de las Naciones Unidas expresaron su convicción sobre la necesidad de mejorar la coordinación a nivel nacional y la cooperación y coordinación tanto en el plano intergubernamental como en el interinstitucional, a fin de ocuparse de manera integrada de todos los aspectos de los océanos.
En la anterior sesión del Proceso de Consultas Oficiosas (PCO), la UE expuso su opinión sobre la urgente necesidad de una cooperación y coordinación más efectiva en la gestión mundial de los océanos. Los Estados y la Organizaciones Internacionales debían iniciar la transformación de las instituciones sectoriales existentes -en los planos nacional, regional y mundial- en una red flexible, coherente e interactiva susceptible de alcanzar el objetivo de desarrollo sostenible de los océanos. A tales
efectos, el sistema de las Naciones Unidas se encontraba en una situación privilegiada para facilitar dicha coordinación.
Mas -como dice el refrán- "la caridad bien entendida empieza por uno mismo", y las Naciones Unidas deben ser las primeras en dar ejemplo, mediante la debida coordinación de los programas y actividades de los diversos organismos incluidos en su sistema que se ocupan de asuntos oceánicos y marítimos. En un anterior Informe, el Secretario General reconoció que había falta de coordinación en el tratamiento de los asuntos oceánicos, lo que había dificultado un buen gobierno de los océanos, más
eficiente y orientado hacia resultados concretos. En vista de ello, la UE ha respaldado los esfuerzos de coordinación realizados dentro del sistema de las Naciones Unidas y alentado al Secretario General a que adopte nuevas medidas para mejorar la colaboración entre la Secretaría -incluida la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar- y los diversos organismos de Naciones Unidas que tratan de asuntos marítimos.
Esta función coordinadora ha venido siendo asumida desde 1993 por el Subcomité sobre Océanos y Zonas Costeras, del Comité Administrativo de Coordinación (SOCA). En su resolución 54/33, la Asamblea General pidió al Secretario General que tomara las medidas oportunas para aumentar la eficacia de la colaboración y la coordinación en los asuntos oceánicos y del Derecho del Mar entre las partes pertinentes de la Secretaría de las Naciones Unidas en su conjunto, y mejorar la eficacia, transparencia y
capacidad de respuesta del SOCA.
El Presidente del SOCA, Patricio Bernal, asistió a las anteriores sesiones del PCO, informó a las delegaciones sobre las actividades del SOCA y participó en un fructífero intercambio de opiniones sobre los mejores medios para incrementar la cooperación y coordinación intersectoriales, tanto en el plano intergubernamental como en el interinstitucional. En la reunión del pasado año, las delegaciones solicitaron de forma unánime que se fortaleciera el SOCA y se le proporcionaran recursos
suficientes.
En su reunión de Mayo del 2001, el SOCA estimó que la cooperación entre los órganos pertinentes de la Secretaría de las Naciones Unidas era absolutamente necesaria para garantizar una mejor coordinación en la labor de la ONU relativa a los océanos, y que la vía más conveniente para lograr este objetivo en el futuro pasaba por el desarrollo de los mecanismos existentes. En consecuencia, se pronunció por la necesidad de mantener un mecanismo como el SOCA.
En esta misma línea, la Asamblea General, en su resolución 56/12, de 28 de Noviembre del 2001, pidió al Secretario General que aumentara la eficacia de la colaboración y la coordinación entre las partes pertinentes de la Secretaria y de las Naciones Unidas en su conjunto, e instó a todos los órganos de la ONU a que contribuyeran a ese proceso, señalando a la atención del SOCA las esferas de sus trabajos que pudieran afectar, directa o indirectamente, la labor de otros órganos de las Naciones
Unidas.
Todas estas recomendaciones fueron ignoradas por el Comité de Alto Nivel sobre Programas, que no parecía estar en la misma longitud de onda que los Estados miembros de la ONU. El Comité recomendó abandonar el concepto de órganos subsidiarios de carácter permanente y basarse en arreglos de coordinación "ad hoc". En su sesión de Octubre del 2001, el Comité Administrativo de Coordinación, siguiendo la opinión del Comité de Alto Nivel sobre Programas, decidió la supresión a finales del año de todos
los órganos subsidiarios, incluido el SOCA.
Así pues, quedamos desagradablemente sorprendidos al enterarnos de que el SOCA había sido suprimido, sin haber sido substituido por otro órgano o arreglo. Esta extraña situación me recuerda el chiste de los dos pintores. Uno estaba subido en una escalera pintando el techo de una habitación y el otro, que necesitaba la escalera, se la llevó al tiempo que decía a su colega:"Agárrate a la brocha, que me llevo la escalera". Sr. Co-Presidente, nos han quitado la escalera del SOCA, pese a las
recomendaciones del PCO y de la Asamblea General. Éramos conscientes de que el SOCA pasaba por un período de transición y estaba sometido a un proceso de revisión de sus mecanismos, pero durante la pasada sesión del PCO se nos aseguró que, si bien la estructura de la coordinación podría experimentar algunos cambios, se mantendría la función y el objetivo de la coordinación con respecto a los asuntos oceánicos. Cuando a uno le duele la cabeza, el cortarla no es precisamente la mejor
solución.
La UE no está conforme con los argumentos que han provocado la supresión del SOCA, ni con la forma como se ha disuelto el organismo. Nuestro principal objetivo es lograr una coordinación eficaz y, a tales efectos, necesitamos un órgano permanente y potente, que dependa del Comité Administrativo de Coordinación, se reúna con regularidad, tenga continuidad y esté dotado de autoridad suficiente para poder coordinar órganos e instituciones autónomas. Todo ello no puede ser asegurado, en nuestra
opinión, por arreglos "ad hoc" y reuniones ocasionales, que producirían un resultado opuesto al deseado: dispersión y falta de coordinación.
La UE no es un forofo incondicional del SOCA. Éramos conscientes de sus insuficiencias, pero -al ser el único mecanismo de coordinación disponible- le dimos nuestro apoyo crítico y tratamos de que mejorara su actuación. Ahora, no nos queda más remedio que enfrentarnos a la actual situación. Estamos de acuerdo con la FAO en que, una vez tomada la decisión de suprimir el mecanismo coordinador existente, sus funciones deberán ser asumidas por otros mecanismos. "(El SOCA ha muerto. Viva el nuevo
órgano coordinador!". Con el debido respeto al ICSPRO, no creemos que el Comité Interinstitucional de Programas Científicos relacionados con la Oceanografía esté en condiciones de asumir la función coordinadora, dado que se trata de una institución muy especializada.
La UE tampoco está conforme con el "modus operandi" seguido para la supresión del SOCA, que equivale a un salto en el vacío. Hubiera sido más prudente mantener el mecanismo de coordinación existente hasta haber sido substituido por otro nuevo órgano o arreglo. Como consecuencia de la forma seguida, se ha creado un vacío de coordinación, que sigue existiendo en la actualidad. No sabemos si esta situación de incertidumbre ha contribuido a que el Informe sobre los Océanos para la PrepCom de la
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible haya sido, al parecer, elaborado y publicado sin la participación de DOALOS.
Consciente de esta situación de vacío, el Secretario General dice en su Informe que los miembros del difunto SOCA han iniciado un diálogo substancial con respecto al enfoque más efectivo para la cooperación y coordinación interinstitucionales dentro del nuevo marco. )Bajo que autoridad y con qué mandato, Sr. Co-Presidente? Si el SOCA estaba capacitado para recomendar los mejores medios que garanticen la coordinación, incluido el establecimiento de nuevas estructuras, no debería haber sido tan
abruptamente desmantelado. Si no estaba capacitado, no tiene sentido encomendar a sus miembros una función en la materia.
Por todo ello, estamos un tanto confusos e incómodos por los últimos acontecimientos y esperamos que la Secretaría nos ofrezca las debidas información y explicaciones. Esperamos que surja algo de luz de nuestro debate y que el PCO será capaz de hacer las oportunas recomendaciones a la Asamblea General y al Secretario General sobre las mejores formas de mejorar las necesarias cooperación y coordinación entre los distintos órganos de las NU que se ocupan de los océanos.
Creemos que es necesario crear un foro interinstitucional que agrupe, con carácter regular, a todos los órganos e instituciones del sistema de la ONU relacionados con los océanos, que se reúna periódicamente -y cuando se estimare conveniente-, y que mantenga informado al CAC. Podría establecer Grupos de trabajo "ad hoc" para el seguimiento de actividades particulares, como la aplicación del Atlas de los Océanos o el Programa de Acción Mundial para la protección del medio marino frente a las
actividades realizadas en tierra. Dicho foro debería contribuir, no sólo a mejorar las sinergias entre los distintos órganos, sino también a revisar los programas y actividades, e identificar las zonas grises de las cuestiones que necesiten ser examinadas o abordadas, con el fin de actualizar y enriquecer las relaciones entre UNCLOS y el Programa 21.
A este respecto, la UE propuso en anteriores sesiones que el SOCA realizara una revisión fáctica de los mandatos, capacidades y actividades de los órganos pertinentes de la ONU, así como de las relaciones entre ellos existentes. Tal examen nos permitiría identificar las áreas que necesiten reajustes para evitar las lagunas, solapamientos o inconsistencias, y facilitaría una revisión de la situación actual de la cooperación internacional en los asuntos oceánicos. La necesidad de este examen
sigue vigente hoy más que nunca, y el nuevo órgano que eventualmente reemplace al SOCA podría llevar a cabo esta importante tarea.
Gracias Sr. Co-Presidente.
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